Blog de cibercorrectora

HablarYEscribirMejor

Dequeísmo y queísmo

Escrito por cibercorrectora 06-02-2018 en Ortografía. Comentarios (0)

que-asmo-y-deque-asmo.png

Dequeísmo y queísmo

Este artículo no intenta ser una guía para consultar todas (o casi todos) los titubeos que se presentan tan a menudo con estos dos asuntos escabrosos, pero deseo que sea de gran ayuda para estos casos. Es decir, tener a la mano la respuesta de cuándo usar uno u otro, sin vacilaciones. Hay muchas “esquinitas de dudas” que deseo aclarar aquí. Es extenso, porque se pretende abarcar todos los ejemplos. Téngalo como una referencia para cuando lo ataque la indecisión. A pesar de lo anterior, si usted, amigo lector, estima que se me escapó alguna variante de este espinado tema, puede hacerme la sugerencia y, con todo gusto, la incluiré.

¿Ha escuchado o leído oraciones tan comunes como: [“Es posible DE QUE llegue a tiempo”] o [“Tengo la seguridad QUE la Vinotinto va a ganar”]?, siendo las correctas“Es posible QUE llegue a tiempo” o “Tengo la seguridad DE QUE LA Vinotinto va a ganar”? Se leen y se escuchan mejor, porque son las adecuadas.

El dequeísmo es el uso erróneo de la secuencia “de que” cuando la preposición “de” no está justificada. Ej. [“Creo DE QUE tienes razón”], en lugar de la adecuada: “Creo QUE tienes razón”.

El queísmo, por su parte, es la eliminación indebida de la preposición ‘de’ delante de la conjunción “que”, cuando es necesaria. Ej. [“Estoy seguro que lo sabes”], siendo lo apropiado: “Estoy seguro de que lo sabes”.

En lenguaje culto se recomienda evitar tanto el queísmo, como el dequeísmo, aunque existe una tendencia a utilizar este último, que el primero.

Las conjugaciones pienso, creo, opino, temo, considero, digo, comunico, expongo, veo, oigo, me dijeron, me comunicaron, etc., NO llevan la preposición ‘de’ antes de ‘que’. Ejemplo incorrecto: «Opino DE QUE ese trabajo está mal hecho», correcto: «Opino QUE ese trabajo está mal hecho».

También es incorrecto el uso de la preposición ‘de’, en expresiones como “a no ser que”, “a medida que”, “una vez que”, “a menos que” (el uso de [“a menos de que”], conviene evitarlo), etc., que no deben llevarla. Así como tampoco emplearla con verbos que específicamente exigen otra preposición: no se “insiste de que”, sino “en que”; no “se fija uno de que”, sino “en que”.

En español, hay algunos verbos que requieren la presencia de la preposición DE. La duda es caer en el fenómeno del dequeísmo, en los casos en los que, sin embargo, es precisa.

La preposición DE’no debe excluirse (seguida del que) en los siguientes casos: acordarse de que, alegrarse de que, arrepentirse de que, olvidarse de que… Tampoco en: a condición de que, con ganas de que… y seguro de que, convencido de que…. Ni con locuciones adverbiales como: a pesar de que, a fin de que, a condición de que, en caso de que, hasta el punto de que

Por su parte, las locuciones “dar la casualidad” y “la impresión”, ambas van seguidas de la preposición DE. “Dio la casualidad DE QUE lo encontré en la calle”. “Daba la impresión DE QUE iba a llover”.

También hay verbos que pueden construirse con, o sin la preposición DE. Es el caso de advertir algo a alguien y advertir de algo a alguien; avisar algo a alguien y avisar de algo a alguien; cuidar algo o a alguien y cuidar de algo o alguien; dudar algo y dudar de algo; informar algo a alguien (en América) e informar de algo a alguien (en España). En estos casos, la preposición de, no es ni incorrecta ni obligatoria.

Alternancias entre el “de” el “de que”, es decir, ambas formas son aceptadas en el caso de los siguientes ejemplos: “El chofer nos advirtió que…” y “El chofer nos advirtió de que…”. Igualmente, “con tal que” y “con tal de que”. Ejemplos: Con tal que (o ‘de que’) me dejes tranquilo. Te lo presto, con tal de que (o ‘que’) me lo devuelvas.

Por otro lado, no hay dequeísmo en las siguientes locuciones: encima de que, aparte de que, luego de que, después de que o enseguida de que. Ej. «Encima DE QUE te ayudamos, no lo agradeces».

Repasemos, aprendamos y memoricemos algunos ejemplos:

«Sino» y «si no». Diferencias. Aprenda a usarlas

Escrito por cibercorrectora 28-08-2017 en #Ortgrafía #Gramática. Comentarios (0)

Entre las interrogantes ortográficas que mayoritariamente me hacen en Twitter, está la diferencia entre sino (en una palabra), y si no (separado). Espero que este pequeño artículo, especialmente dedicado a ese contenido, sirva de referencia para despejar vacilaciones al momento de utilizar una u otra forma.

Sino (junto)

Conjunción adversativa que se escribe en una palabra y presenta los valores siguientes:

·  Se emplea, principalmente, para contraponer un concepto afirmativo a otro negativo anterior. Ejs. “No me refiero a solo eso, sino a todo”. “No estudia, sino que trabaja”. “No lo hizo Juan, sino Pedro”. “No llego hoy, sino mañana”.

·  También enlaza elementos semejantes de una misma oración. Ej. “No habló, sino escribió”.

·  Con frecuencia suele acompañarse del adverbio también. Ejs. “La mujer del César no solo debe ser honesta, sino (también) parecerlo”. “Le parecía que estaba enloqueciendo, no solo de terror, sino (también) de tedio”.

·  Además, puede tener valor cercano a más que, otra cosa que: Ej. “André no quería sino (más que, otra cosa que) retornar a su país de origen y poder estar con su familia”.

·  Toma en ocasiones el valor de excepto. Ej. “Sabes que no quiero a nadie sino a ti”. Denota idea de excepción. Ej. “Nadie lo sabe sino Carlos”.

·  Solamente, tan solo. Ej. “No te pido sino que me escuches con paciencia”.

·  Indica adición de otro u otros miembros a la cláusula. Ej. “No solo por culto, sino también por afable, modesto y virtuoso, logra ser muy querido.

La conjunción “sino” va precedida de coma (,) en frases con valor adversativo, como en «El problema no es la economía en sí misma, sino el aumento de la pobreza». Sin embargo, existe una excepción a esta regla: cuando esta conjunción tiene significado cercano a más que, otra cosa que, salvo, excepto, aparte de, no se escribe coma antes de sino. Así, en frases tales como [«¿Quiénes son los responsables de la educación de los niños, sino los padres y representantes?»], lo apropiado es prescindir de la coma: «¿Quiénes son los responsables de la educación de los niños sino (más que) los padres y representantes?».

Sinónimos de sino (como conjunción adversativa): excepto; salvo; a más que; otra cosa que; aparte de, dependiendo de los contextos en los cuales se utilice, ya explicados anteriormente.

Por otra parte, sino también es un sustantivo masculino que significa ‘destino o fuerza desconocida que actúa sobre las personas y determina el desarrollo de los acontecimientos”, es decir, hado, destino, suerte, fatalidad, etc. Ej. “Su sino era casarse con él, a pesar de todo”.

Sinónimos de sino (como sustantivo): hado, fatalidad, azar, destino, fortuna, predestinación, eventualidad, providencia, suerte, casualidad, estrella, etc.

Si no (separado)

La secuencia si no, formada por la conjunción si, seguida del adverbio de negación no, dos palabras para expresar una oración condicional. Ej. “Si no puedes llegar temprano, mejor no vayas”. “Si no vino, fue porque no quiso”. Igualmente, introduce una oración condicional negativa. Ej. “Si no estudias, no aprobarás”. “Si no te esfuerzas lo suficiente, no lograrás tus metas”.

Hay una excepción; aunque haya una negación al principio, en el caso siguiente el si no es separado, porque equivale a “a menos que”. Ej. “No sucederá si no (a menos que...)”. Ej. "No dejará de padecer el dolor, si no (a menos que) la operan lo antes posible".

Una manera simple de saber cuándo debe escribirse si no, separado, es cuando puede intercalarse entre si y no, algún elemento sin que el contenido pierda el sentido. Ej. “Si (el abogado) no hubiese mediado diligentemente, no ganábamos el caso”. “Reprobará el año escolar si (ella) no estudia”. “Si (tú) no lo deseas, no lo haré”.

Finalmente, si no y sino ‘suenan’ de forma distinta (se aprecia al pronunciarlas). Si no lleva acento prosódico en «no», y la conjunción sino es átona. Es otro consejo para diferenciarlos. Practique.

Jacqueline González Rincones

@Jacogori (Cibercorrectora)

Corrección cortesía de @piperlastrega 


Educación y buenas costumbres, en el trato hacia los demás. Campaña #NoAlLenguajeSoez

Escrito por cibercorrectora 13-04-2017 en Ortografía. Comentarios (0)

En este artículo plantearé –someramente– una problemática que realmente me alarma y me preocupa severamente, como lo es el trato inadecuado e impropio que hoy impera al momento de comunicarnos con amigos, familiares y personas a quienes no conocemos o, simplemente, brindamos un servicio.

¿Venezuela es el único país donde se conversa hablando como “animales”? Diálogo entre dos “panas”: - ¿Qué pasó, perro? Háblame, rata, ¿qué hay? – Engorilado por un chigüire que me está zamureando a la jeva. - Mosca, puedes buscarte una culebra. - ¡Qué va, ese es un becerro, le voy a meter un burro ´e tortazo a ese gallo! - Bueno, perro. Nos vemos, tengo ratón y la cuaima está esperándome. ¡Zape gato! Según el diálogo anterior, pareciera que viven en un zoológico.

Lo más infame de la conversación precedente, con ese tipo de “léxico”, es que así quieren que TODOS nos “comuniquemos”. Algunos desean imponer un “nuevo lenguaje”, una “neolengua” incluyendo toda una gama de vulgaridades, que hoy en día utilizan hasta las “damas”.

“Los tiempos cambian” y la forma de comunicarnos también, pero es horrible escuchar a las féminas decirse: marica, huevona (“güevona”), prostituta, bruja y otras vulgaridades, sencillamente impronunciables. Es público y notorio que este “lenguaje” siempre lo han empleado los hombres, y como a nadie le pareció “anormal” ni lo cuestionó, ahora es “moda” entre las mujeres también (de todas las edades). Las “damas” no solo se hablan con groserías, sino que se valen de cualquier tipo de infames calificativos, “de lo más natural”, como si hubiésemos perdido nuestros nombres propios.

Pasamos de los usuales, aunque no muy aceptados tampoco como "chica, chama, sama”, y los más nuevos “mana”, “manita”, “ami”, “amiguita”, “amigui”, “amichi", y similares, a otros de tonos muy diferentes, y sencillamente inaceptables. Ah, y es muy cool, los grupos de amigas que no se traten así, “no están en nada”. Y no importa el “estrato social” ni el nivel educativo, es igual oír este detestable lenguaje en todos los grupos de mujeres, desde las más humildes –y con menos recursos económicos– incluyendo a la “clase media”, por supuesto, hasta las más elegantes, “finas” y adineradas. No soy pacata ni anticuada, pero esa “nueva” manera de tratarse entre mujeres no puede instaurarse habitualmente, como forma de interrelación.

Y el asunto se agrava cada vez más, pues ahora los hombres les dicen “marica” a las mujeres; las mujeres se dirigen a los hombres como “marico” (en lugar de sus nombres, esos que los padres pasaron nueve meses pensando ponerles a sus hijos, pero ahora todos se llaman “marico” y “marica”). A propósito, tuve la desafortunada oportunidad de escuchar una conversación entre una pareja de “novios”, y constantemente se referían a cada uno como “marico” y “marica”. ¡Fin de mundo! como diría mi mamá.

Es cierto que las palabras malsonantes forman parte de nuestro vocabulario, es una realidad, es un hecho irrefutable, nadie dice una palabra “bonita o agradable” cuando está molesto o de mal humor, cuando se da un martillazo o se golpea el pie con la pata de la cama a medianoche, y en estos casos, la grosería proferida es directamente proporcional al dolor que se padece en ese momento, ¿cierto? Cada uno de nosotros, en algún momento determinado, expresa una que otra obscenidad, pero de allí a decir solo cinco palabras y mil vulgaridades, es inadmisible.

Aparte del lenguaje soez y chabacano, somos muy “cariñosos” y pecamos de confianzudos, en lugar de aplicar las normas de cortesía siendo amables y educados al momento de saludar o atender a quienes no conocemos, por lo cual debemos evitar, pues no es culto decir: "mamita, mami, mi amor, mi reina, belleza, corazón, papi, papa, papá, madre” y muchos otros más, cuando nos relacionamos con los demás, en sitios como restaurantes, clínicas, empresas, bancos, comercios, etc. En estos casos, lo correcto es usar: señor, señora, señorita, joven, dama, caballero... Y si se sabe el nombre de la persona a quien se dirige, simple y llanamente llámelo así: Pedro, Carmen, María, Andrés, etc. Para empeorar la situación, últimamente he escuchado a caballeros tratarse de papi, pastelito, etc. (?).

Otro caso recurrente, y de muy mal gusto, es llegar a una carnicería, por ejemplo, y quien despache te diga: ¿"Qué quiere mi reina, mamita, corazón, belleza?, o cualquier otro calificativo. ¡Espantoso! Muchas mujeres detestamos y no toleramos este “trato” pero nada decimos, no solicitamos respeto al ser tratadas de esta forma, no sé si por vergüenza o simplemente, como con casi todo lo que acontece a nuestro alrededor, “lo dejamos pasar” o solamente “no le damos mayor importancia”, porque supuestamente ya forma parte de nuestra cotidianidad.

Debemos eliminar de nuestro vocabulario ese trato confianzudo, grosero y ordinario, el cual es incorrecto y totalmente inadecuado. Por consiguiente, todos podemos colaborar como sociedad, para que este “lenguaje” no siga arraigándose como algo "normal". En este sentido, hago un llamado, especialmente a los padres y representantes, para que no permitan que sus hijos o representados se expresen de esa forma, ya que la educación familiar forma parte esencial en la erradicación de esta terrible problemática.

En este sentido, invito a todos a leer y apoyar mi campaña en Twitter, con la etiqueta #NoAlLenguajeSoez, en la cual alecciono e interactúo con mis seguidores, siendo muy apoyada y retuiteada esta “cruzada”, ya que, aunque escuchamos asiduamente este léxico vulgar, bajo y ramplón, la mayoría lo rechaza contundentemente.

De un lenguaje vulgar y chabacano se genera la violencia verbal y la física. Observo actualmente que los niños de preescolar y primaria se “tratan” con las mismas vulgaridades que los “adultos”, lo cual requiere urgentemente atención y educación a tiempo. Yo no quiero, me niego rotundamente a que mis nietos –en un futuro no muy lejano– me digan “marica”, o cualquier otra clase de indecencia que se les ocurra.

Jacqueline González Rincones

Twitter: @Jacogori

Corrección por @piperlastrega 


La tilde diacrítica

Escrito por cibercorrectora 22-08-2016 en Ortografía. Comentarios (0)

Algunas palabras tienen una sola sílaba, son monosílabos, y por lo tanto, no llevan acento gráfico o tilde, porque no lo requieren. No obstante, se emplea la tilde diacrítica para diferenciar un monosílabo de otro, que se escribe igual, pero que tiene otro significado, es decir, pertenece a otra naturaleza gramatical.

Seguidamente, las diferencias entre estos, por cierto, muy importante en la actualidad, cuando tristemente casi nadie usa tildes adecuadamente, y cambia completamente el significado de lo que realmente deseamos expresar.

El él. El (sin tilde, artículo masculino). Ej. “El carro es azul”Él (con tilde, es pronombre personal). Ej. “Él no ha llegado”. “No me importa lo que diga él”.

Tu tú. Tu (sin tilde, posesivo). Ej. “Tu hija es muy linda”. “Aquí tienes tu pedido”. “Tu opinión es importante”. Tú (con tilde, pronombre personal). Ej. “Tú, como siempre tan linda”. “Tú vales mucho”. “Me interesa lo que digas tú”.

Mi mí: Mí (sin tilde, posesivo). Ej. “Mi hermana no ha venido”Mi (también sin tilde, es sustantivo, en este caso una nota musical). Ej. “El mi no se escucha bien”.Mí (con tilde, pronombre personal). Ej. “A mí no me apetece”. “¿Me lo dices a mí?”.

Te té. Te (sin tilde, pronombre con distintos valores e igualmente el nombre de la letra “t”). Ej. “Te iré a buscar temprano”. “Escribe una te minúscula”Té (con tilde, sustantivo, es una infusión). Ej. “A las cinco en punto, tomaremos el té”.  Su plural es «tés».  

Más mas. Mas (sin tilde, conjunción adversativa, que equivale a “pero”). Ej. “Intentó avisarle, mas (pero) no pudo”Máscon tilde (es un adverbio). Ej.“Debes ejercitarte mucho más”. “Pedro vive más lejos que tú”.  Más, también se usa en diversas construcciones o locuciones. Igualmente, como conjunción con valor de suma. Ej. “Tres más una, cuatro”. Como sustantivo “signo matemático”. Ej. “El símbolo de +  (más)”.

Si sí. Si (sin tilde, conjunción de diferentes valores, entre ellos, condicional). Ej. “Si me da chance, pasaré a buscarte”. “Voy mañana a tu casa, si no llueve”.Si (sin tilde, también es un sustantivo, en este caso una nota musical). Ej. “Sonata en si bemol”Sí (con tilde, adverbio de afirmación, aprobación o asentimiento). Ej. “Me dijo que sí, para que me tranquilizara”. “Sí, escuché”. En el referéndum  triunfó el sí”Sí (también con tilde, se usa como pronombre personal). Ej. “Se encierra en sí misma”. “Se dijo a sí mismo que no era posible”.

De dé. De (sin tilde, preposición, y además, nombre de la letra“d”). Ej. “La muñeca de la niña”Dé (con tilde, del verbo “dar”) Ej. “Haz lo que te dé la gana”. “Dé gracias a Dios”.

Se sé. Se (sin tilde, pronombre con distintos sentidos). Ej. “Se lo entregué, porque lo solicitó”. “En este restaurante, se come muy bien”. Sé (con tilde, del verbo “saber”). Ej. “No me preguntes, porque no lo sé”. Sé (con tilde también, imperativo del verbo “ser”). Ej. “Sé un poco más consciente”.

Nota: Aunque parezca poco ortodoxo, «sé», con tilde, también se usa coloquialmente para indicar “sabor”. Me explico, cuando una persona se embadurna (se unta, se frota el cuerpo de alguna sustancia dulce comestible), especialmente con fines “eróticos”, y quiere referirse, en primera persona, que “sabe a algo”, sería absolutamente inadecuado decir [“yo sepo a…” o “yo sabo a…”] evidentemente, sino “yo sé a chocolate, miel, etc.”, por ejemplo. Hago la aclaración, debido a que esta es una duda que recurrentemente me formulan por mi cuenta en Twitter, y estimo que es pertinente aclararla en este artículo.

Aún aun. Aún, con acento gráfico, cuando sustituya a "todavía". Ej. “Aún (todavía) no me entiendes”. Aun, sin tilde. Ej. “Te daré 500 Bs. y aun (hasta) 600”. También, aun (sin acento) equivale a “incluso o siquiera” (con la negación “ni”). Ej. “Ni aun así, no quiero hacerlo”Aun, sin tilde, también puede reemplazarse por “aunque” o “a pesar de”. Ej. Siguió gritando, aun cuando nadie lo escuchaba (“aunque”, “a pesar de que nadie lo escuchaba”). Se casó con Carlosaun con la oposición de su familia (“aunque su familia se oponía”). Existe una regla esencial para diferenciarlos: cuando el adverbio ‘aún’ pueda sustituirse por ‘todavía’, se acentuará. En los casos restantes, en los cuales “aun” funciona como una conjunción, la grafía será sin acento gráfico. Es decir, esta palabra se escribe con acento gráfico «aún», en el caso de que signifique ‘todavía’. Cuando no tiene acento gráfico «aun», equivale a “hasta”, “también”, “incluso” (o “siquiera”, con la negación «ni»).

Solo sólo. Existía la diferencia entre el adverbio “sólo”, con acento gráfico y el adjetivo “solo”, sin tilde; que significa ‘sin compañía, único en su especie’, pero la Real Academia Española (RAE) propone que ya no se utilice con tilde. En caso de estricta ambigüedad —si la hubiere― se utilizará un sinónimo para el adverbio "sólo", pero se sugiere que no se coloque la tilde. Ejemplo:“Voy ‘solo’ al cine a ver películas de terror”.¿Solo (sin compañía) o (solamente), es decir, “nada más” ve películas de terror? En este caso, puede usarse un sinónimo (solamente, únicamente, exclusivamente u otro) voy al cine a ver películas de terror. El adverbio "solo" (antes, sólo) alega la RAE, que no necesita tilde diacrítica, pues siempre ha sido una palabra bisílaba llana, terminada en vocal, y por norma no debería llevarla.

Ahora bien, ha sido tal el “escándalo” (muchos “han pegado el grito en el cielo”) por la omisión de esta tilde, que la RAE ha tenido que declarar al respeto, y propone entonces que su uso sea «opcional», es decir, usted puede seguir utilizándolo como hasta ahora lo ha hecho, diferenciando entre «sólo» y «solo», ya suficientemente explicado en el párrafo anterior.

ó. Observo la insistencia de colocarle tilde a la letra [ó], como conjunción disyuntiva, es incorrecto, nunca lo lleva. Ejs. “Llego hoy o mañana”. “¿Quieres fresa o piña?”. Anteriormente, se tildaba solamente en caso de estar ubicada entre guarismos (números o cifras, ej. [4 ó 5]), pero ya no es necesario. La RAE eliminó ese acento diacrítico (no es “opcional”, como en el caso de “sólo”), lo correcto ahora es escribir: Ej. “4 o 5”, sin tilde. Anteriormente, se tildaba la conjunción “o” entre cifras para evitar la confusión con el número cero (0), pero este motivo ya no tiene justificación, pues actualmente, gracias a los computadores, la letra “o” se diferencia claramente del cero (0) en forma, y también en altura.

Una vez explicado todo lo anterior, no podemos olvidar un punto importante en este texto, como lo es indicar los monosílabos que nunca, jamás y en ningún caso llevan tildes, pero que siempre los veo con la virgulilla, como son:ti, fe, fue, fui, fin, vio, vi, ve, va, di, da, dio pie. No lo olvide, por favor.

En el mismo orden de ideas, “qué, quién, cuál, dónde, cuándo, cómo cuánto”, se acentúan cuando cumplen función interrogativa exclamativa, del resto no llevan tildes. No le mezquine sus acentos en estos casos.

Jacqueline González Rincones

Cuenta en Twitter @Jacogori


Las falsas abreviaturas

Escrito por cibercorrectora 21-03-2016 en Gramática. Comentarios (0)

¿Quién no ha visto un carro (automóvil) con el aviso “CVD”, pintado en el parabrisas posterior, para abreviar “se vende”? Si consideramos que son solo dos palabras cortas, es insólito que esta forma se haya enraizado tanto en nuestro glosario popular.
Hay un principio básico en español, cualquier palabra puede ser abreviada siguiendo las normas básicas para ello, pero la inmediatez, vorágine y hasta turbulencia en la cual vivimos constantemente, nos “obliga” a escribir como “hablamos”, o sea, lo más rápido y brevemente posible.
Es de vital importancia el uso adecuado de puntos, comas, tildes, signos, así como también las palabras “completas, con todas sus letras”, para dar sentido a lo que escribimos, y nunca olvidar los signos de interrogación y admiración, los cuales son de apertura y cierre (“¿?” / “¡!”), de uso EXCLUSIVO en el idioma español. Aunque actualmente solo utilizan el final “?” o “!”, imitando al idioma inglés o porque alegan que “no los encuentran” en sus celulares, tabletas y otros dispositivos tecnológicos, entre otras falaces excusas.
Son llamadas "falsas abreviaturas" la utilización de: d, t, q, x, xq, ksa, hacs, aq, aki, kai, kda, la @ como “letra”, y muchísimas otras. Algunas SOLO admitidas en celulares, para escribir mensajes de texto (SMS). Igualmente, usar la letra “k” como “c”, o como “q” cuando en algunos casos, por fonética, no representan ese sonido y no tiene sentido “la abreviatura”. Una de las anteriores, más utilizadas es “xq”, estimemos (por si no estaba enterado) que en español hay cuatro (4) tipos de porqués, los cuales se escriben de diferentes formas: por qué; porque; porqué y por que. Otro absurdo lingüístico más que se afianza en nuestro lenguaje escrito, penosamente.
También emplean iniciales de frases cotidianas: tqm (por “te quiero mucho”); asc (por “al salir de clase”); dtb (por Dios te bendiga) y nls (por “no lo sé”). Estas  falsas abreviaturas prescinden de las vocales: dnd (donde), msj (mensaje) hcr (hacer), etc., usados  en un sistema en el cual la prioridad es ahorrar letras y espacios. Las “falsas abreviaturas” admitidas incluyen cifras, letras y símbolos, para representar la fonética: to2 (todos); salu2 (saludos), en este caso, la palabra “saludos” se abrevia “slds” y es la más adecuada; d+ (demás) y +1 o +1000 (estoy de acuerdo, más uno, más yo, más mil), estos tres últimos se emplean mucho en Twitter.
Particularmente, me preocupa la arbitrariedad e insistencia de usar la arroba (@) como una letra, estimo que más que todo es por la desinformación que tienen quienes lo hacen de este modo, por desconocer totalmente este aspecto gramatical. La arroba es un signo informático para direcciones de correo electrónico o cuentas en Twitter, por ejemplo. Además, es una medida de peso antigua, también se usa en ingeniería, pero no es una letra. La @ NO "abarca" los dos géneros gramaticales (masculino y femenino) en una palabra, bajo ningún aspecto sustituye a la "a" ni a la "o", es decir, no es correcto escribir [amig@s, niñ@s...] porque si decimos “amigos”, “niños”, etc., en estos casos, el masculino es genérico en español, o sea, incluye tanto a los niños, como a las niñas, a ambos géneros, motivo por el cual aquí es totalmente innecesaria la arroba.
No es “prohibido” usar falsas abreviaturas, son  válidas, pero reitero que exclusivamente en chats o SMS (mensajes de texto en celulares), pero no debe abusarse de ellas o usarlas en escritos formales, como actualmente, y de forma indiscriminada ya se observa.
Actualmente, casi nadie emplea signos de puntuación (comas, puntos, signos, ¿?, ¡!, etc., y mucho menos tildes), pero aún así “entendemos” lo que otros escriben, aunque algunos tengan su propia “nomenclatura o repertorio”, nos hemos “habituado” (tristemente) a “comprender” el mensaje.  No nos “basta” con tener faltas de ortografía, sino que también “favorecemos” el deterioro acelerado del lenguaje escrito, improvisando “abreviaturas” (en su mayoría, indescifrables), solo entendibles para quienes las inventan.
Cuando pregunto por qué escriben abusando de estas falsas abreviaturas, me responden: “Porque ya nos acostumbramos”. ¡Así, lapidario y tajante! Es decir, ¿no hay vuelta atrás? ¡¿Nadie, nunca más escribirá correctamente un mensaje de texto en su celular?!
Mayoritariamente, son los más jóvenes (aunque los adultos no escapan de esta práctica) quienes escriben de esa forma. Aún tenemos la esperanza de que cuando maduren, superen estas “inexperiencias”, y sobre todo, le hayan tomado un poco más de respeto y consideración a nuestro bello idioma español.
Ahora bien, las “cadenas” por PIN, WhatsApp y otros, no son la excepción a esta realidad. Admito que cuando me envían alguna (que vale la pena difundir) antes de reenviarla le corrijo hasta la última coma, tilde, signos, etcétera, y por supuesto reemplazo las falsas abreviaturas por las palabras apropiadas. Una de las consecuencias de escribir un simple SMS como un escrito formal, sin ninguna incorrección, me ha traído como resultado que la mayoría de mis contactos se rehúsen a escribirme, y así me lo han hecho saber. 
Así mismo, en mi cuenta de Twitter, al contestar una duda, siempre corrijo el enunciado, pues persistentemente está mal escrito. Son dos clases en una. Es impresionante, pero pocos notan esa diferencia. Solamente leen la respuesta, no la corrección de su pregunta.
El lenguaje utilizado en chats, SMS o Twitter (mensajes cortos) es hoy en día, el más proclive a la divulgación indiscriminada de todo tipo de abreviaciones, básicamente por el número limitado de caracteres, por lo cual se recurre a abreviaciones  gráficas.  Como sabemos, Facebook, blogs, correo electrónico y  otros, tienen  un espacio prácticamente ilimitado (allí no se justifica tanto el “abuso” de estas falsas abreviaturas, pero igual lo hacen).  Además, está la inmediatez que rige en todo momento una comunicación que aunque es escrita, siempre estamos con poco tiempo y deseamos escribir rápidamente el mensaje, así como hablamos, pretendemos escribir.
Reitero, estas “abreviaciones” tienen su uso limitado a chats y mensajes cortos (SMS) y no deben trasladarse a la lengua general o escritos formales.
A pesar de todo esto, hay quienes  defienden la buena escritura y se niegan a que la Real Academia Española (RAE) “admita” algunas de estas falsas abreviaturas  ni siquiera para chats o mensajes de texto, porque como ya explicamos, da pie a que “se acostumbren, para siempre” a escribir de esa manera en cualquier tipo de escritos, lo cual contribuye al deterioro del lenguaje, en lo cual estoy absolutamente de acuerdo.
La gran mayoría de los términos en español, tienen tantos sinónimos que se puede escribir en las redes sin abusar de las abreviaturas, y mucho menos utilizar  “falsas abreviaturas”. También hay que saber aprovechar los espacios, en este sentido, por ejemplo, no debe dejarse espacio entre palabras, nombres de usuarios, etiquetas o numerales (#), si va seguido de cualquier signo (¿?¡!,.;:”). Ej. ¡@Jacogori!  Esto desperdicia caracteres, lo cual es una absoluta contradicción, al igual que usar excesivos “????” o “!!!!”, cuando solo es preciso uno de cada lado (apertura y cierre) y no es recomendable colocar más de tres (3) para dar énfasis a las frases. Si deseamos “ahorrar” caracteres, esta práctica es una buena forma.
Nunca olviden que siempre habrá una forma de expresarnos, en 140 caracteres (de Twitter) o un poco más que tienen los SMS, respetando las normas básicas de ortografía y gramática. Que no sea excusa el hecho de "ahorrar caracteres" o "el apuro", lo que nos impida frenar un poco el acelerado deterioro de nuestro idioma, pues de lo contrario, el futuro del lenguaje escrito es tenebroso, porque prevalece el criterio del libre albedrío a la hora de “crear” falsas abreviaturas.
En conclusión, reflexionar por todo lo antes expuesto, y por  consiguiente, respetar el uso de las redes sociales, incluidos chats y mensajerías de texto (SMS) con una buena escritura. Todos lo apreciaremos.

Jacqueline González Rincones

@Jacogori